Apostilla de La Haya y traducción jurada: ¿qué va primero?

TRADUCCIÓN JURADA

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"¿Primero apostillo el documento y luego lo traduzco, o al revés?" Es una de las dudas que más me llegan, y uno de los errores que más trámites invalidan. Hacerlo en el orden equivocado puede obligarte a repetir la traducción, pagar dos veces y retrasar tu expediente varias semanas.

Soy traductora jurada de inglés acreditada por el MAEC y veo este error casi todos los meses. En esta guía te explico, sin rodeos, qué va primero, por qué importa el orden y cómo evitarlo.

La respuesta rápida: primero la apostilla, después la traducción

El orden correcto es siempre el mismo:

  1. Primero se apostilla el documento original.

  2. Después se traduce todo el documento, incluida la apostilla.

¿Por qué en ese orden? Porque la traducción jurada debe reflejar absolutamente todo el contenido del documento, y la apostilla forma parte de él. Si traduces primero y apostillas después, la apostilla queda sin traducir y el documento puede ser rechazado.

¿Qué es la apostilla de La Haya?

La apostilla de La Haya es un sello que certifica la autenticidad de la firma y el sello de un documento público, para que tenga validez en otro país. Es un trámite de legalización abreviada acordado entre los países firmantes del Convenio de La Haya de 1961, y sustituye a la antigua legalización consular, mucho más lenta.

Un matiz importante: la apostilla no certifica el contenido del documento. Solo confirma que la firma y el sello de quien lo emitió son auténticos.

Se usa entre países miembros del Convenio, que superan los 120: prácticamente toda Europa, América Latina, Estados Unidos, Australia, Japón, Marruecos y muchos más. Si el país de origen o el de destino no forma parte del Convenio, en lugar de apostilla habrá que hacer la legalización consular.

Apostilla, legalización y traducción jurada: tres cosas distintas

Se confunden constantemente, así que conviene tenerlo claro:

Apostilla. Certifica que la firma y el sello del documento son auténticos. La emite la autoridad competente del país que expidió el documento.

Legalización consular. Cumple la misma función que la apostilla, pero para países que no forman parte del Convenio de La Haya. El proceso es bastante más largo y pasa por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el consulado del país de destino.

Traducción jurada. Hace que el documento sea comprensible y válido en otro idioma, con firma y sello oficiales. La emite un traductor jurado acreditado por el MAEC.

No son alternativas: son pasos complementarios. La apostilla autentica el original; la traducción jurada lo hace válido en otro idioma.

¿Por qué importa tanto el orden?

Este es el error típico: traducir primero y apostillar después. El resultado es que la apostilla queda sin traducir y el documento, en su conjunto, no sirve en el país de destino. Toca volver al traductor, traducir la apostilla aparte y, a veces, repetir la traducción entera.

Hacerlo en el orden correcto (apostilla y luego traducción) te ahorra ese gasto de tiempo y dinero. Solo hace falta un poco de planificación.

El proceso correcto, paso a paso

1. Solicita el documento original: certificado de nacimiento, antecedentes penales, título universitario, poder notarial, lo que necesites.

2. Apostíllalo. En España, según el tipo de documento, se tramita en el Ministerio de Justicia, el Colegio Notarial o el Tribunal Superior de Justicia. Si el documento es extranjero, se apostilla en su país de origen, nunca en España.

3. Envíamelo ya apostillado. Con un escaneo o una foto legible me basta. Traduzco el documento y la apostilla como un conjunto.

4. Recibes tu traducción jurada completa, con firma y sello, lista para presentar con plena validez legal.

Si no estás seguro de si tu documento necesita apostilla o de dónde tramitarla, pregúntame antes de encargar nada. Te oriento sin coste: prefiero dedicar cinco minutos a eso que ver cómo te rechazan el expediente.

¿Hay que traducir siempre la apostilla?

Técnicamente, la apostilla tiene un formato internacional estándar de diez puntos, igual en todos los países del Convenio, así que en teoría no siempre sería obligatorio traducirla.

Pero en la práctica sí conviene: viene redactada en otro idioma y forma parte del conjunto documental. Al hacer la traducción jurada del documento, traduzco también la apostilla. Así queda completo y se evitan rechazos.

Mi recomendación: traduce siempre la apostilla junto con el documento. Es lo más seguro y apenas encarece el trabajo.

¿Dónde se apostilla un documento en España?

Depende del tipo de documento:

  • Documentos notariales (escrituras, poderes): en el Colegio Notarial correspondiente.

  • Documentos judiciales y del Registro Civil: en el Tribunal Superior de Justicia o el Ministerio de Justicia.

  • Títulos académicos oficiales: a través del Ministerio de Justicia y sus gerencias territoriales.

  • Documentos extranjeros: en el país que los emitió, antes de traerlos a España.

Si tienes dudas sobre tu caso concreto, pregunta al organismo que te pide la traducción: te dirán exactamente qué necesitas.

Preguntas frecuentes

¿Se apostilla la traducción jurada? No. Lo que se apostilla es el documento original, no la traducción. Es una confusión muy habitual. Mi traducción jurada ya tiene validez legal por sí misma gracias a la firma y el sello del MAEC.

¿Y si el organismo me pide que apostille la traducción? Ocurre en algunos casos concretos, sobre todo cuando la traducción se va a presentar fuera de España. En ese supuesto lo que se apostilla es mi firma como traductora jurada, y se tramita ante el Ministerio de Asuntos Exteriores. Si te lo piden, dímelo y te explico cómo hacerlo.

¿Qué pasa si ya traduje antes de apostillar? Lo más probable es que haya que traducir la apostilla por separado, o incluso repetir la traducción para que el documento quede completo. Por eso conviene hacerlo en el orden correcto desde el principio.

¿Todos los documentos necesitan apostilla? No. Depende del trámite y del país de destino. Pregunta al organismo que te solicita el documento antes de empezar.

¿Qué pasa si el país no está en el Convenio de La Haya? En ese caso no se usa apostilla, sino la legalización por vía consular o diplomática, un proceso bastante más largo. Cuéntame tu caso y te oriento.

¿La apostilla y la traducción caducan? La traducción jurada no caduca. Lo que puede caducar es el documento original: por ejemplo, los certificados de antecedentes penales suelen tener una validez de 3 a 6 meses según el organismo.

¿Necesitas traducir un documento apostillado?

Traduzco documentos apostillados casi cada semana: certificados de nacimiento y matrimonio, antecedentes penales, títulos universitarios, poderes notariales y escrituras. Traduzco siempre el documento y la apostilla como un conjunto, para que tu trámite salga válido a la primera.

Soy traductora jurada de inglés acreditada por el MAEC y trabajo por mi cuenta, sin agencias de por medio: me ocupo yo personalmente de cada documento y hablas siempre directamente conmigo. Trabajo desde La Rioja y atiendo a toda España online.

Si tienes dudas sobre el orden o necesitas traducir un documento apostillado, escríbeme. Te oriento y te doy presupuesto gratis y sin compromiso.

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